El medio  informativo INFOPLAY ha premiado, en su apartado  “Institución más Comprometida con el sector y la defensa del Juego Responsable Nacional o Internacional” a la  Universidad Carlos III,  a su Instituto de Política y Gobernanza.

 Y hay que felicitar indudablemente a su Director “Paco” Vanaclocha quien, en la larga trayectoria de más de 13 años desde su constitución, ha sabido coordinar varias líneas de investigación y estudio de las transformaciones de los procesos sociales y políticos y de la gobernanza democrática en el mundo contemporáneo, así como, en una dimensión aplicada, el análisis de las nuevas tendencias de los liderazgos y la gestión de políticas públicas.

Y especialmente a la línea dedicada a los juegos de suerte, envite y azar , donde allá por 2007, y bajo la antigua denominación de “Instituto Fermín Caballero”, se nos planteaba a Ramón Romero, a Juan Zornoza y a mí mismo el reto de concitar esfuerzos en la difícil investigación de las políticas del Juego.

Desde entonces, y ante la escasez de medios del propio Instituto, y bajo el impulso de nuestro despacho de abogados y, sobre todo de la Fundación CODERE, nos pusimos manos a la obra para gestar, entre todos, los primeros estudios sobre la “Percepción social de los juegos de azar en la sociedad española” (2010), que ya va por su novena edición y que últimamente ha rediseñado el título (“Juego y Sociedad”), y luego el  “Anuario del Juego”(que ya va por la octava), además de otros monográficos como “La gestión de los juegos públicos”, y otras colaboraciones con entidades y universidades extranjeras sobre esta misma materia.

Durante estos años, el empuje de la Fundación CODERE ha sido excepcional para llevar a cabo estas aportaciones, y especialmente la de su Vicepresidente, José Ignacio Cases Mendez, a la vez profesor de la UC3M, alma y cuerpo de esta colaboración público privada de la que está tan necesitada nuestra Universidad. Sin olvidar al Secretario de la Fundación CODERE, Germán Gusano, premiado él mismo hace dos años por sus aportaciones a una perspectiva más acorde con los tiempos, del concepto acuñado como ”juego responsable”, y principalmente a la configuración de las necesidades y obligaciones, para con él, por parte de las empresas de juego.

En las dos últimas ediciones del Anuario y en la última de Juego y Sociedad, la misma compañía CODERE y la Asociación CEJUEGO tomaron el relevo de este partenariado público privado y pueden por ello considerarse igualmente merecedores, como todos los demás, del premio que otorga INFOPLAY.

Y claro, mencionar a José Antonio Gómez Yáñez, también profesor de la Universidad UC3M  Carlos III,  quien más ha aportado a esta línea de investigación en España durante estos últimos años, con su constante dedicación y desvelo a todas las publicaciones del Instituto relacionadas con esta materia; pero más allá, contribuyendo a la fijación de unas bases sólidas a las que amarrarse en tiempos de confusión y farsa en torno a la significación económica y social de los juegos de azar en nuestro tiempo. Durante estos dos últimos años ha sido una referencia imprescindible para contrarrestar públicamente muchos mitos y falsedades en torno a estos asuntos, y probablemente un activo necesario para situar en sus justos términos la responsabilidad de los actores que conforman sociológicamente esta actividad de ocio. La individual y personal de los jugadores, pero también la social de los empresarios e incluso de las Administraciones Públicas.

Un largo recorrido en el que Paco Vanaclocha ha sido el “hilo común” a todo este esfuerzo de sistematización y estudio. En la última presentación del Anuario del Juego, si ir más lejos, nos dio una lección magistral sobre el contraste de las realidades paralelas que conforman el actual panorama sobre los juegos de azar en España: un estado de opinión pública estruendosa, plagado de mantras, odios y estigmas sustentados por diversos populismos; y los resultados de los análisis y razonamientos que destilan desde la universidad.

Le manifesté personalmente mi sincera felicitación por rememorarme la valiente posición de Unamuno, quien allá por 1936 tuvo el valor de defender su sincera posición intelectual, en su Universidad salmantina, ante las huestes legionarias de Franco que acababan de hacer una alabanza a la muerte misma.

Como digo, orgullosos de haber colaborado en este largo recorrido del Instituto, personificando en Francisco Vanaclocha, a quien transmitimos de nuevo nuestras felicitaciones:

Enhorabuena, Paco ¡¡¡¡

Carlos Lalanda Fernandez.

Loyra Abogados.

25 de Noviembre de 2019