Artículo de Nelson Rose sobre la reciente sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos de 14 de Mayo de 2018, acerca de  la legalidad de las apuestas deportivas en Estados Unidos.

(Traducción autorizada.  Loyra Abogados)

 

 

” El pasado año, escribí un a entrada en el blog sobre el entonces pendiente caso de las apuestas deportivas, titulado “The Most Important Case of the Century. “El caso más importante del siglo”

Ha pasado a ser incluso más grande que eso.

En los próximos días y semanas, analizaré en detalle los grandes cambios que significa. Aquí aporto un sumario de lo que pasó y por qué, y las preguntas que quedan en el aire.

Para la mayoría de mis lectores, el mayor hallazgo es que los Estados tienen ahora libertad para legalizar las apuestas deportivas, o cualquier forma de juego de azar que quieran.

Pero mi opinión va mucho más allá. Por primera vez en la historia de América, la Corte Suprema de Estados Unidos expresamente declara que el Gobierno Federal no pueden ordenar nada a los Estados, o a los oficiales de los Estados.

El Gobierno Federal tiene todavía un enorme poder. Pero el Congreso, los Tribunales Federales, las Agencias administrativas, e incluso el Presidente pueden únicamente adoptar acciones legales contra los individuos, no contra los gobiernos locales. – Y el Gobierno Federal solamente tiene los poderes que le fueron otorgados en la Constitución de los Estados Unidos.

Durante la Revolución americana, 13 colonias ganaron su independencia del Rey de Inglaterra. Ellas eran entonces naciones independientes “soberanas”, con ilimitados poderes dentro de sus fronteras. Pero se dieron cuenta de que no podían sobrevivir militarmente contra los grandes poderes de la época, Inglaterra, Francia y España, y por ello crearon una federación de defensa común. Cuando crearon el Gobierno Federal, los Estados entregaron algunos, pero no todos los poderes.

Los Estados Unidos tiene un Gobierno de “poderes tasados”, lo que significa que, si alguno de ellos no está contemplado en la Constitución, el poder permanece en los Estados. Como dice el Juez Alito “…el poder de dirigir órdenes directas a los Gobiernos de los Estados está claramente ausente de la lista de poderes otorgados al Congreso ….”.

El problema surgió porque el Congreso aprobó una Ley ridícula (la Ley de Protección de los Deportes Profesionales y Amateurs (PASPA), que impedía a cualquier Estado legalizar ninguna forma de apuestas deportivas si no lo habían hecho ya antes de1991. Nevada y una docena de Estados más tenían alguna forma de apuestas deportivas, incluyendo locales de venta de loterías, apuestas en frontones y las denominadas “subastas calcutta” (una especia de apuestas al alza sobre determinados deportistas o equipos), yodas las cuales podrían continuar ofreciéndose. Pero quedaron congeladas en los demás Estados

Imagínense una Ley aprobada en 1928 declarando que era un delito ofrecer películas sonoras, pero dejando exentos a aquellos Estados donde estuvieran ya mostrando fotos fijas sonoras. Independiente de los cambios tecnológicos, solo pocos Estados podrían emitir películas habladas.

Por su parte, el Estado de New Jersey aprobó una ridícula Ley en un intento de “evitar” el PASPA, la ridícula norma federal. PASPA prohibía a los Estados “autorizar” apuestas deportivas, y la Legislatura Estatal aprobó un extraño proyecto de Ley que eliminaba las leyes criminales contra tales apuestas. Había algunos límites, como que las apuestas debían tener lugar en hipódromos o en casinos. Pero el Legislador Estatal deliberadamente no “autorizaba” sino que simplemente “despenalizaba” las apuestas deportivas. Así, aceptar apuestas sobre eventos deportivos era ahora legal pero no regulado, incluso si los locales de apuestas eran abiertos por la Mafia.

La colisión entre estas dos ridículas leyes trajo consigo una de las más ridículas decisiones judiciales de todos los tiempos. El Tribunal del Tercer Circuito de Apelaciones declaró que el PASPA no solamente era constitucional, sino que impedía al Estado de New Jersey cambiar sus leyes penales. En otras palabras, el Gobierno Federal podía conminar al Estado el mantenimiento de un crimen, incluso cuando los votantes y la legislatura del Estado habían decidido lo contrario, permitir la conducta.

Como ya he escrito muchas veces, PASPA era la primera Ley Federal en la historia que ampliamente interfería con el derecho de los Estados para establecer sus propias políticas sobre los juegos de azar. Opinaba que la Corte Suprema podía limitar el alcance de la actividad del Gobierno Federal, pero solo cuando se trata de cuestiones de policía del Estado. El poder de policía es un derecho casi ilimitado de los Estados a proteger la salud, la seguridad, el bienestar y la moralidad de sus residentes. Pero los poderes de policía normalmente están limitados en áreas como los incendios, las enfermedades, y los juegos de azar.

La Corte Suprema interpreta que el Congreso, al ordenar a New Jersey que no podía cambiar sus leyes de apuestas deportivas, actuaba como si hubiera un policía en la Legislatura del Estado conminando al Estado a aprobar solo las leyes que el Gobierno Federal quisiera. Y no limita su interpretación solo a cuestiones del poder de policía del Estado.

En entradas de blog posteriores, analizaré lo que esto significa para otros temas candentes de nuestro tiempo, incluyendo la marihuana y la inmigración (una precisión: El Fiscal General del Estado no puede ordenar a los oficiales del estado hacer cualquier cosa en la materia de la marihuana, y el Presidente Trump no puede ordenar la aplicación de las leyes estatales para hacer redadas sobre extranjeros ilegales.

Por ahora ….. ¿qué significa esta decisión para la industria del Juego?

Ganadores.

Obviamente, New Jersey y otros Estados que tienen casinos e hipódromos y no han implantado todavía apuestas deportivas, tendrán la posibilidad de atraer más apostantes y turistas. Delaware, por ejemplo, tiene locales de apuestas con aparatos de juegos de azar, pero perdió una sentencia bajo PASPA limitando las apuestas al Estado a los locales de apuestas.

Por ello Delaware está en la mejor posición para ser el primer Estado, además de Nevada, para implantar apuestas deportivas

Algunas tribus indias serán grandes ganadores. Algunas tribus han suscrito Contratos estatales para entregar al Estado cientos de millones de dólares, pero solamente si no permiten nuevos juegos de Clase III. La Ley de Regulación de Juego indio clasifica todos los juegos en tres Clases. Clase III son casinos, loterías, apuestas mutuas y apuestas deportivas. En consecuencia, algunos Estados se enfrentarán a la alternativa de otorgarles el monopolio sobre apuestas deportivas o afrontar la pérdida de una gran cantidad de ingresos. Incluso con un Monopolio, las tribus que están lejos de centros de población acudirán a sus Estados para aprobar la oferta de apuestas mediante móvil u ordenador personal.

Aunque las Ligas Profesionales y de Deportes Federados lucharon este caso hasta la Corte Suprema, son de momento grandes ganadores. Incluso sin admitirse su propuesta de percibir un 1% sobre el volumen de apuestas (la denominada “tasa de integridad” que analizaré en el futuro y ya he hablado de ella) las ligas y equipos se beneficiarán de un gran impulso en el interés de cualquier deporte sobre el que se pueda apostar. Lo cual se amplía a los medios de difusión que también serán más proclives a incrementar la carga publicitaria.

Los Operadores de apuestas en otros países se beneficiarán del incremento del interés por las apuestas deportivas. Los canadienses han estado apostando en el Kentucky Derby desde hace décadas, y una noche, hace tiempo, yo personalmente observé que en el club de póker del Hollywood Park se tomaban apuestas sobre carreras que se disputaban en Hong Kong. La “Federal Wire Act” (Ley Federal “del Cable”) no permite tales apuestas transfronterizas sobre carreras o eventos deportivos, pero a nadie le importaba. Es dudoso que el Fiscal General Sessions sea tan laxo en aplicar las prohibiciones de la Ley del “Cable” contra las apuestas interestatales o internacionales sobre los partidos de la Liga Nacional de Futbol americano.

Políticos y lobistas serán grandes ganadores, especialmente al nivel de los Estados. La NFL está empujando para una regulación nacional. Pero los juegos de azar han sido siempre una materia de los Estados, porque Nevada y Utah pueden compartir una frontera, y tener completamente divergentes puntos de vista. Y este Congreso nunca aprobará leyes sustantivas.

El Póker en Internet será un “boom”. El Departamento de Justicia en tiempos de Obama y los Tribunales federales entendieron que el Wire Act se aplicaba limitadamente a apuestas sobre eventos deportivos y carreras. Pero todos los Estados, además de Nevada, Delaware y N. Jersey han actuado con lentitud para reconocer que todas las demás formas de juegos de azar, con un mínimo y creativo desarrollo legal, pueden ser llevados a apostantes en diferentes Estados y Naciones. Una vez que los reguladores se den cuenta de que la “puerta es amplia” buscarán más juego online para ser autorizado y gravado con impuestos.

Perdedores

Los casinos de Nevada, especialmente su más grande operador de apuestas, Caesars, lo seguirán haciendo bien durante años. Tomará meses, y en algunos casos, años, aprobar las nuevas leyes y reglamentos de los Estados. Mientras tanto, más y más gente oirá sobre la “nueva ola” de legalizaciones. Será fácil para Las Vegas capitalizar este creciente interés en apostar sobre los eventos deportivos.

Finalmente, Nevada será dañada por la competencia en toda la nación. Por qué conducir durante 5 horas para hacer una apuesta si un local establecimiento de apuestas está en el edificio de abajo, o disponible por teléfono o PC.

Los Fantasy sports están recibiendo un duro golpe. En Europa nunca llegaron a aterrizar, porque son en realidad apuestas deportivas.

Los locales de apuestas ilegales pueden ver incrementada su actividad es Estados que todavía no ha legalizado la actividad. Los operadores ilegales no tienen que pagar al Estado tasas ni impuestos, aunque los más inteligentes están pagando el Federal Tax Excises (Impuestos Especiales).  Ellos pueden ofrecer crédito más fácilmente. Pero pienso que los locales legales prevalecerán, asumiendo que no tengan que destinar la totalidad de sus beneficios a una “tasa de integridad” a favor de las ligas. Los locales legales estarán dispuestos a recortar sus gastos cuando tengan el derecho a tomar apuestas mediante Pcs. También podrán publicitarse, incluyendo TV y online. Algunos grandes apostantes pueden resistirse manteniendo su relación con los operadores “off shore” que no reportarán sus ganancias al IRS. Pero la mayoría de los apostantes preferirán operadores licenciados, sabiendo que serán efectivamente retribuidos.

Quedan muchas preguntas

¿Qué Estados serán los primeros? Mi apuesta es Delaware, desde el momento en que las apuestas deportivas tuvieron que suspenderse solo porque los Tribunales federales dijeron que estaban limitadas a los locales de apuestas bajo la ahora desacreditada PASPA. Pero otros Estados, incluyendo New Jersey, Pensilvania y West Virginia han aprobado leyes nuevas que hacen legales las apuestas deportivas si el Tribunal Supremo sentenciaba lo que ha sentenciado.

¿Quién obtendrá la licencia? Algunos Estados están mirando hacia sus operadores estatales de loterías que operan a su vez juegos. Pero la mayoría se decantarán por un sistema de licencias. El problema es político; hay tanto juego legal que una forma más no es gran cosa. Pero hay tanto juego legal que casi cada Estado tiene potentes operadores locales. Si estos operadores, por ejemplo, de carreras de caballos y casinos en New Jersey, adquieren ahora el derecho a tomar apuestas deportivas, la legislación lo soportaría. Pero en un Estado como California, las tribus indias con juegos, los clubes de cartas y los titulares de carreras de caballos tendrán poder político para eliminar una propuesta que no les guste; aunque no tendrán suficiente influencia para conseguir aprobar una que recorte sus competidores.

¿Hará algo el Congreso? A la NFL le encantaría ver regulaciones nacionales y que una parte importante de las apuestas fuera a las Ligas Profesionales. Esto no va a pasar, principalmente porque al menos tres Estados tienen ya juego legal regulado. Pero el Congreso podría modificar el Wire AcT para permitir apuestas deportivas interestatales e internacionales. Desafortunadamente, esto tampoco pasará, porque el Congreso ha dejado de aprobar leyes sustantivas. Esto podría cambiar si los Demócratas ganan el Parlamento y el Senado simultáneamente en Noviembre de 2018.

¿Pueden los demás “Territorios Políticos” tener apuestas deportivas? El más importante de ellos es Puerto Rico, con 3,4 millones de residentes. Pero las Islas Vírgenes USA y la Commonwealth de Marianas del Norte tienen casinos y podría apetecerles tomar apuestas deportivas a través de Internet del resto del mundo. Las cuestiones legales son peliagudas, porque el Tribunal Supremo enfocó la decisión en la “soberanía de los Estados”. Pero hay precedentes y buenos argumentos para admitir que los Territorios deberían ser tratados como Estados, especialmente cuando están envueltas cuestiones como prelación y los derechos constitucionales.

¿existen mecanismos legales que prevean la oferta de las apuestas deportivas? Más allá de algunos Contratos Estado/Tribus Indias, que algunas veces otorgan monopolios a las tribus, algunos casinos tienen contratos con la NFL. Los Impuestos Federales fueron rebajados hace años para los locales de apuestas deportivas, pero hay también cuestiones relativas a la existencia de Impuestos Estatales y Tasas.

La mayoría de las Constituciones Estatales no prohíben los “juegos de azar”, solo las “loterías”. Pero algunos Tribunales y abogados de los Estados han declarado que todas las formas de juegos de azar se reconducen a loterías. La primera cuestión aquí es quién decide lo que es una “lotería” y el Tribunal Supremo de cada Estado trasladará o no a los legisladores de cada Estado la potestad de definir si las apuestas del Estado son o no son “loterías”.

¿Conseguirán las ligas de deportes obtener la denominada “tasa de integridad”? Los equipos tienen derechos sobre sus juegos, pero no disponen de derechos sobre las estadísticas generadas por sus juegos. No puede tener el Copyright sobre hechos. Así las cosas, las ligas no tienen poder real de negociar, porque no tienen nada que vender. Aun así, sería buena idea tener a los equipos como socios activos para cuestiones como la estandarización del tiempo del anuncio de los resultados y, sí, incrementar la integridad.

¿Hay alguna vía fuera del Wire Act?. Incluso antes del anuncio del Tribunal Supremo, los operadores estaban diseñando esquemas para permitir las apuestas deportivas más allá de las fronteras de los Estados. Esto incluye la denominada “gestión del riesgo” de las apuestas. Podría tomarse como una impugnación directa al Wire Act, porque esta fue diseñada para ayudar a los Estados a imponer sus políticas públicas. No debería aplicarse a las apuestas deportivas estatales.

Inesperadas consecuencias. ¿son deportes los eSports?. Hasta hace pocas semanas, los defensores de los eSports urgían a los Estados para legalizarlos como un deporte. Nevada lo hizo, y limitó las apuestas a las apuestas mutuas personales. Pero ahora los defensores podrían argüir que los eSports no son deportes, mientras que el Wire Act prevé apuestas transfronterizas sobre los eventos deportivos.

Conclusión

A principios de 2020, tendremos más de una docena de Estados con apuestas deportivas legales. Puede que no veamos muchos proyectos para legalizar apuestas deportivas transformados en ley antes de noviembre de 2018:  es tarde en el actual período legislativo y también año de elecciones. Pero después de las elecciones de Noviembre, habrá una apertura de legislaturas de reguladores estatales buscando vías de alcanzar más recaudación por vías menos dolorosas.

Una cuestión que el TS va a tener que dilucidar es “¿pueden las apuestas deportivas ofrecerse por teléfono o sobre internet?…”

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